Sabores

Cuaderno de Bitácora, Cultura, Internacional, Sabores, Sociedad

¡Hola! ¡qué bien que has llegado hasta Sabores! Eso significa que ya te conozco un poco. A bote pronto y comenzando por lo más básico, sé que tienes casa y tienes comida. También tienes una cama, vas a la cocina y abres el grifo, o sea, tienes acceso al agua y a la electricidad. Seguramente tienes un Centro de Salud cerca y unas buenas infraestructuras que te permitirían llegar a tiempo al hospital en caso de una emergencia. Sabes leer y escribir, así que no eres uno de esos 758 millones de personas que no tiene acceso a la educación (según la UNESCO). Hasta me atrevería a decir que tienes un armario lleno de ropa. 

Tienes, por supuesto, acceso a internet, y esto último significa que tienes acceso a la interconectividad, a un aprendizaje ilimitado. Puedo seguir adivinando qué tienes, pero mi función aquí no es convertirme en pitonisa. Me conformo con que guardes esta frase: mientras más tienes, perteneces a un grupo más reducido de personas. Creo que entiendes dónde quiero llegar, ¿no? Tú, desde tu posición de privilegiado, tienes. Posibilidades. Oportunidades. Opciones de vida. Yo también estoy contigo en ese grupo y es lo que, hasta ahora, nos ha unido a ti y a mí. 

Mi papel en La Nao parte de la siguiente premisa: ¿Qué puedo hacer yo, desde mi posición de mujer blanca privilegiada, para aportar diversidad de miras en esta sociedad tan desigual? ¿Cómo darle voz a esas personas y a esas historias invisibilizadas? Después de hacerme tantas preguntas, he decidido que debo escribir y fotografiar. Por mí y por todos mis compañeros, como cuando jugaba al escondite.  

Mis compañeroscompañeras son esas personas sobre las que voy a escribir, a las que voy a fotografiar, con las que siempre aprenderé más de lo que imaginaba cuando comencé la charla o saqué la cámara de mi mochila. Digo que escribo por mí y también por ellos porque quizás antes de que les preguntara sobre su vida, sobre su trabajo o les hiciera una foto, tampoco se habían parado a pensar en todo lo que podían aportar a un relato. Cada individuo es una historia, una historia importante que nos hace pensar en una sociedad desde una mirada más íntima y cercana. Es decir, nos pone en los zapatos del otro. Es decir, empatizamos. 

¡Pero vaya despiste! Aún no me presenté: mi nombre es Ana Delia Vargas Fuentes, pero me podéis llamar Delia. O incluso Deli. Mientras más informal, mejor. Soy despistada, desorganizada e impulsiva. También curiosa, insaciable y extrovertida. En este hermoso proyecto en el cual me embarco (nunca mejor dicho), mi objetivo es generar empatía; dejarte con algún nuevo sabor en la boca

¿Cómo pienso hacerlo? Mediante la microhistoria, es decir, acercarnos a una comunidad, un contexto y un lugar a través de una voz. Una voz local, de alguien que entiende y que ha visto más que los datos de la UNESCO, que nos regala su experiencia personal para que saquemos nuestras propias conclusiones y reflexionemos juntos. Tanto en mi sección de foto-reportajes en Catalejo como en mi Blog, Sabores, en Cuaderno de Bitácora, vais a encontrar un fuerte enfoque social y humanista, donde los protagonistas son las personas. Siempre. Hablaré en base a experiencias personales y, por lo tanto, cada lector saboreará el trabajo de una manera única. Esa es la intención. El nombre de este blog no es más que una declaración sobre lo que quiero generar en vosotros: Sabores

Mis primeros trabajos para La Nao van a ser sobre América Latina, específicamente sobre Brasil y Colombia. Actualmente estoy en Río de Janeiro — de intercambio estudiantil — y seré residente hasta enero de 2020. Colombia también es gran parte de mí, allí pasé los seis meses más cortos e intensos de mi vida, — también como alumna internacional —. Estoy muy enamorada de esta región y, sobre todo, de las personas que la habitan. Deseo, en consecuencia, ser capaz de transmitir todo ese amor a través de mi fotografía y de mis palabras.

Tal vez os estáis preguntando por qué me paso la vida haciendo intercambios. Lo cierto es que estoy haciendo una doble titulación: Relaciones Internacionales, — a un paso de acabarla (solo me falta presentar el TFG)—, y Comunicación, donde exploro un poco sobre periodismo y herramientas multimedia y, ahora en Brasil, también estudio cine. La diversidad me puede.

Espero haberos dado alguna pista sobre lo que pretendo mostrar aquí y, antes de despedirme, me gustaría decir que adoro las críticas, siempre que no sean destructivas. Me haría especial ilusión ver que alguien se envuelve y comenta alguna de mis piezas. Todas y todos los navegantes estamos en ese proceso interminable llamado aprendizaje y queremos crear un ambiente en el que se dé un intercambio constante de ideas.  

¿Preparados para explorar vuestro paladar? 

Bienvenidos y bienvenidas a Sabores,

Delia Vargas Fuentes