En el sur, es costumbre tender la ropa al sol

Estas fotos vienen de Sicilia, pero también de Andalucía. Las sábanas y la ropa forman parte de la imagen de las poblaciones más cercanas al Mediterráneo. Quien tiende quizás no sea consciente, pero está eligiendo unos tejidos y unos colores que, al menos por unas horas o una jornada, pintarán su ciudad. Está pintando un cuadro. Si la lavadora es solo blanca, el barrio se antoja más pulcro, más limpio; y si es de colores, regala un cuadro impresionista a la calle. La idea de la intimidad no casa del todo con la de mostrar públicamente lo que vistes debajo de tus vaqueros, pero sí lo hace con el concepto de humildad, de sencillez, de lo humano y natural. Todo el mundo necesita ropa limpia con la que cambiarse y presentarse otro nuevo día a la sociedad. Qué tontería sería pretender que no es así, ¿para qué esconderlo?

Pero en lugares donde las horas de sol no son las frecuentes, se ha recurrido tradicionalmente al uso de la secadora y la moda de usar este tipo de electrodomésticos parece estar llegando también a ese sur del que hablábamos. Llegan a nuestros barrios locales plagados de secadoras donde por unas pocas monedas, tienes tu ropa seca en unos minutos. Las prisas, de nuevo las prisas.

La iniciativa Fashion Revolution es clara en su diagnóstico: la práctica de tender la ropa es la opción más respetuosa con el medioambiente. Se ahorra en muchas ocasiones en posterior planchado, en gasto de electricidad que esa secadora usa, los tejidos sufren menos y se ayuda a conservar una prenda durante más tiempo. Quienes acostumbran a tener días cubiertos y lluviosos tienen más excusa que nosotros para recurrir a la secadora. Pero de momento, cerca del Mediterráneo, el sol abunda. Y si además es quien mejor cuida de nuestra ropa… Mejor seguir pintando cuadros.

Nerea Larrinaga Bidegain