Bienvenidos, tripulantes, a la primera parada de nuestro viaje en Historias de Vida, la Educación. Este término, tan vibrante y ambiguo a la vez, que marca de manera determinante nuestras vidas, merece ser nuestro primer puerto. El objetivo de este primer estudio es averiguar la importancia que una buena educación representa para la sociedad, a todos los niveles. Para ello, hemos hecho una serie de preguntas a diferentes personas de nuestro entorno: jóvenes estudiantes, trabajadores adultos y ancianos, con el objetivo de analizar sus respuestas y que consigamos reflexionar sobre ellas.

Por ello, se invita al lector a que intente responder a las preguntas que vamos planteando a medida que avanza la entrevista. Creemos que esta es la manera más sencilla y eficaz de que descubra qué representa la educación para sí, y compare su idea con la del resto de entrevistados.

Sin más dilación, comencemos.

¿Qué es la educación?

La primera pregunta tiene el objetivo de ser ambigua. Puede que, a priori, no tenga sentido, pero en nuestra opinión, una pregunta tan abierta merece respuestas acordes, y este fue el resultado:

P: ¿Qué es la educación?

R: Alberto (21): La educación es el arte de incentivar y ayudar a la realización de los sueños.

Antonio (21): Puede definirse como la manera en que un individuo se comporta con respecto a la sociedad, basándonos en aspectos como la solidaridad, empatía, amabilidad y respeto, aunque puede entenderse educación como la formación académica que un individuo recibe.

Juan Manuel (21): Educación es saber comportarse y adaptarse, en función del entorno en el que nos encontremos.

Es muy interesante ver cómo tres personas de la misma generación ofrecen respuestas tan distintas a la misma pregunta. Mientras el primer entrevistado, Alberto, se inclina por una concepción más abstracta, y quizás idealista del término, Juan Manuel tiene un enfoque totalmente pragmático del concepto educación. Antonio, sin embargo, parece identificar en un primer momento, una serie de valores como sinónimo de educación, desligando el concepto del sentido académico de la palabra.

Pero ¿qué ocurrirá si saltamos no sólo una, sino hasta dos generaciones? ¿Seremos capaces de obtener un concepto de educación semejante, o dos ideas radicalmente diferentes?

Trinidad (86): La educación es una de las bases principales de la persona. La educación y el respeto tienen mucho más valor que el cariño, por ejemplo, ya que estar educado es algo que te definee, es lo principal de una persona.

Cristina (53): La educación la podemos entender de dos maneras. En primer lugar, como aquellas creencias que nuestros padres, familiares y, en definitiva, la sociedad, nos inculca desde que somos niños. Es ese conjunto de valores que vamos cultivando y que vamos desarrollando hasta nuestra época más adulta. Sin embargo, la educación también la solemos concebir como la formación académica que recibimos. No existe una única definición del término educación.

Como vemos, mientras Cristina nos ofrece una visión muy parecida a la de Antonio, en términos de desligar valores y formación académica, Emilia identifica a la educación como la base de una persona, un valor sin el que no somos capaces de vivir en sociedad.

¿Qué precio o valor tiene la educación?

Sin duda, una de las preguntas más llamativas. Qué precio, o valor, que no es lo mismo, le da cada uno de nuestros entrevistados a la educación…¡vamos a ello!

P: ¿Qué precio o valor tiene la educación?

R: Jaime (21): Con respecto al valor, es uno de los pilares básicos en la vida de cualquier persona, aunque no todo el mundo la valore de la misma manera. En cuanto al precio, es realmente el que uno esté dispuesto a pagar. Hay educación pública o educación privada, y ninguna es mejor que la otra meramente por su precio.

Trinidad (86): En el ser humano es uno de los valores más grandes. Poder prepararse tiene mucho valor. Si tienes cosas buenas (valores) más la educación de los estudios, esa persona está completa. Es necesaria la preparación a base de estudios.

José Luis (52): Es necesario diferenciar precio y valor cuando hablamos de educación. Si hablamos de valor, es incalculable. Diferente es hablar de precio, pues probablemente estemos reduciendo el concepto de «educación» a términos estrictamente académicos, y eso es un error.

Gonzalo (21): Es un Derecho Fundamental de las personas, tiene un valor enorme.

Ana (19): No tiene precio, al menos la que te transmiten tus padres.

Como vemos, algunos de nuestros entrevistados piensan que valor y precio son dos aspectos radicalmente diferentes, más cuando hablamos de educación. Es ilustrativo ver esta separación de conceptos en las respuestas de Jaime y de Jose Luis, así como Ana, para quien su educación en valores no tiene precio.

Por su parte, Emilia diferencia, ahora sí, educación referida en cuanto a valores y en cuanto a estudios. Gonzalo responde de una manera muy interesante, identificado a la educación como uno de los derechos y pilares fundamentales que recoge nuestra Constitución.

¿Para qué sirve la educación?

Con esta pregunta, el objetivo era que cada uno de los entrevistados intentase dividir el doble propósito que, en nuestra opinión, pretende la educación: el desarrollo como persona y la labranza de un futuro.

P: ¿Para qué sirve la educación?

R: Guillermo (21): La educación, enfocada desde una visión atropológica, sirve para desarrollar a la persona, darle parte de las cualidades que le definen. También aporta al usuario una identidad y una vocación.

Catalina (21): Nos sirve para dotar a las personas de las herramientas necesarias para formarse, tanto como personas, con una serie de valores, como futuros profesionales comprometidos con la sociedad.

Ernesto (21): Para crecer, en valores y en cultura, y sobre todo, para sentirnos bien con nosotros mismos.

Es muy interesante recalcar en primer lugar el concepto identitario y vocacional que presenta Guillermo. Educación como medio para moldear socialmente al individuo. Catalina por su parte, diferencia entre desarrollo personal y profesional del individuo en sociedad. Ernesto añade un factor de autorealización personal muy interesante.

Cristina (53): Quizás lo idóneo sería preguntarse para qué no sirve la educación. La educación lo abarca todo. Nos desarrollamos como individuo intelectual gracias a ella, pero también como persona, en nuestra sociedad.

Alberto (21): Para poder seguir avanzando como sociedad.

Trinidad (86): Para relacionarnos con los demás.

Cristina tiene claro que estar educado es uno aspecto fundamental de nuestra vida, pues abarca todo lo relativo a las diferentes facetas en las que se desarrolla una persona. Alberto contempla la educación como modo de avance de la sociedad en su conjunto, y Emilia se detiene en las interacciones sociales de manera individual.

¿Estás contento/a con la educación que has recibido?

Guillermo (21): Es difícil poner pegas a la educación que he recibido, encontrándome donde estoy ahora mismo (Ingeniería Aeroespacial, Sevilla). Creo que mi base de conocimiento se podría basar en tres pilares: Colegio, con una base educativa demasiado genérica; casa, como una educación mucho más especializada; y personal, como parte de mi crecimiento y cultivo de mis inquietudes.

José Luis (52): Tengo mucha suerte de haber recibido la educación que he recibido. Sin embargo, creo que vuestra generación tiene un mundo de oportunidades muy superior que deberíais aprovechar.

Trinidad (86): No, porque no he tenido la educación y los estudios que me gustaría haber recibido. Tengo la educación que he adquirido por mi manera de ser, pero nunca tuve la oportunidad de llegar a entrar en un colegio. La época no me lo permitió y empecé a trabajar muy joven en casa, con 8 años, ayudando a mi madre.

Tres generaciones, tres respuestas radicalmente diferentes. Mientras Guillermo siente que la educación que ha recibido es idónea para haber llegado a donde quiere, Jose Luis cree que tuvo mucha suerte y envalentona a los jóvenes a aprovechar las oportunidades que nuestra generación disfruta. Trinidad revive su dura infancia y siente que nunca pudo disfrutar de la educación que siempre quiso tener.

Por último, pedí a los entrevistados que relatasen alguna experiencia personal que les hubiese demostrado la importancia de estar bien educados:

Catalina (21): Estudio Magisterio de Educación Primaria y lo veo cada día. La educación es la herramienta que nos sirve para que tods los niños tengan la oportunidad de convertirse en personas independientes. Es algo que he descubierto en mi carrera y en mis prácticas, y que espero seguir descubriendo.

Trinidad (86): Cuando más he visto la importancia de la preparación a nivel de estudios, ha sido a la hora de dar catequesis. En esas clses he echado mucho de menos la falta de estudios, tenía que disimularlo como podía, puesto que los niños que venían tenían más conocimientos que yo de muchas cosas.


Y hasta aquí nuestro primer viaje, que no quiero despedir sin haber agradecido a todos los entrevistados su aportación, pues han hecho esto posible. Y mi reflexión os la dejo por aquí camaradas:

Querido lector, espero que hayas disfrutado tanto como yo escribiendo. Espero que hayas reflexionado sobre la importancia que tiene la educación, a todos los niveles. También espero que realices la suerte que has tenido recibiendo los valores que te han inculcado desde que eras un crío. Que te hayan enseñado a querer, a compartir, a ser solidario… Que te hayan llevado al cole, aunque no te gustase nada, que hayas estudiado, que te hayas formado, que hayas colaborado con la asociación de tu barrio…que, en definitiva, te hayas sentido educado en cada momento de tu vida, porque créeme, es una suerte.

Estoy seguro de que también has sentido que tenemos un mundo de oportunidades por descubrir. Como te ha dicho Trinidad, mi abuela, ella no tuvo ninguna oportunidad, y los horrores de la guerra y la posguerra se llevaron su infancia y con ella su educación más básica. José Luis y Cristina sí, pero sus opciones eran muy limitadas comparadas con las que nuestra sociedad disfruta hoy en día.

Por ello te pido dos cosas muy sencillas: La primera que agradezcas la fortuna que has tenido de haber sido educado. La segunda, que aproveches todo las oportunidades que se te presenten.

Ah, y una última cosa, que se me olvidaba. Sé que hay veces que en esto de la educación o la formación uno se atasca un poco, y no sabe a dónde ir, a todos nos pasa. Tú piensa de dónde vienes y por quién lo haces, lo demás, vendrá solo, te lo aseguro.

Javier Tordesillas

Foto realizada por: Nerea Larrinaga Bidegain