Movimiento

Jorge Drexler, 2017

Apenas nos pusimos en dos pies,
comenzamos a migrar por la sabana,
siguiendo la manada de bisontes,
más allá del horizonte a nuevas tierras lejanas
.

Los niños a la espalda y expectantes,
los ojos en alerta, todo oídos.
Olfateando aquel desconcertante paisaje nuevo, desconocido
.

Somos una especie en viaje,
no tenemos pertenencias, sino equipaje.
Vamos con el polen en el viento,
estamos vivos porque estamos en movimiento
.

Nunca estamos quietos,
somos trashumantes,
somos padres, hijos,
nietos y bisnietos de inmigrantes.

Es más mío lo que sueño que lo que toco,
yo no soy de aquí pero tú tampoco,
yo no soy de aquí pero tú tampoco.
De ningún lado del todo,
y de todos lados un poco.

Atravesamos desiertos, glaciares, continentes,
el mundo entero de extremo a extremo,
empecinados, supervivientes.
El ojo en el viento y en las corrientes, la mano firme en el remo
.

Cargamos con nuestras guerras,
nuestras canciones de cuna,
nuestro rumbo hecho de versos de migraciones,
de hambrunas.

Y así ha sido desde siempre, del infinito,
fuimos la gota de agua viajando en el meterorito,
cruzamos galaxias, vacío, milenio,
buscábamos oxígeno, y encontramos sueños
.

Apenas nos pusimos en dos pies
y nos vimos en la sombra de la hoguera.
Escuchamos la voz del desafío,
siempre miramos al río,
pensando en la otra rivera.

Somos una especie en viaje,
no tenemos pertenencias,
sino equipaje.

Nunca estamos quietos,
somos trashumantes,
somos padres, hijos,
nietos y bisnietos de inmigrantes.

Es más mío lo que sueño que lo que toco,
yo no soy de aquí pero tú tampoco,
yo no soy de aquí pero tú tampoco.
De ningún lado del todo,
y de todos lados un poco.

Lo mismo con las canciones,
los pájaros,
los alfabetos,
si quieres que algo se muera,
déjalo quieto.

Fotografía: Nerea Larrinaga Bidegain

Letra: Movimiento (Jorge Drexler, 2017)