Manuel Tori colabora actualmente con los medios Público, El Español, El Mundo y Onda Cero desde Roma. Para quienes se interesan por el periodismo y además quieren desarrollar una trayectoria internacional, los consejos que nos deja el corresponsal italo-español son lectura obligatoria.

Entró en clase con un aire fresco. El equilibrio perfecto entre desenfado y formalidad y un especial brillo en los ojos propio de quien le apasiona lo que hace. El corresponsal hizo una parada en la Universidad Loyola Andalucía hace poco más de un mes para contarnos, entre anéctotas, cuáles son los puntos que nos harán ofrecer algo diferente en esta profesión tan demandada.

La masterclass comenzó con tres conceptos escritos en la pizarra:

Lampedusa, Open Arms y 3% de batería.  Open Arms estaba a diez metros de la costa de Lampedusa, con 83 inmigrantes a bordo que iban a tocar tierra firme después de 20 días esperando en altamar. Era La Noticia, en mayúsculas. Con un 3% de batería en el móvil, Manuel Tori llamó al estudio de Onda Cero y entró en directo. A través de esta experiencia, el periodista nos introduce en su profesión, esa profesión en la que tienes que ser práctico porque “hay días que son inesperados y debes estar preparado para cambios bruscos”.

El periodismo es el perfume y el sabor de las cosas y transmitir ese sabor es lo que te diferencia.

Manuel Tori

 ¿Cómo hacer un periodismo sin perder el sabor de las cosas? 

Para ser un buen corresponsal, Manuel Tori insiste en que hay que ser “intérprete, pero no traductor”, coger una información y añadirle esa “ligereza a nivel interpretativo para estimular al lector”. Para ser un buen intérprete debemos ser bilingües, ya que cada territorio tiene sus propias expresiones y no tendría sentido traducirlas literalmente.

También tenemos que ser callejeros y reporteros, porque de las cosas del día a día puede salir un bonito reportaje y “no vale solo con ponerse la corbata; hay que estar en la calle”. Saber entrelazar la práctica con la teoría es lo que nos diferenciará, apunta Manuel Tori. La teoría es nuestra herramienta para reflexionar con fundamentos y validar nuestra crítica.

Además, seremos psicólogos, porque para hablar de una sociedad tienes que entender cómo funciona la mente del ciudadano que vive en ella. Meteorólogos, porque “hay que transmitir qué se está cociendo”, es decir, dar una idea clara de lo que ocurre en el país y también de lo que podría ocurrir. Ser independiente ya que “escribir sobre temas diferentes y para diferentes medios te da credibilidad”; y, guardándole el respeto a la profesión, ser escritor y lector, porque, como bien lo recalca Manuel Tori, “me gusta escribir lo que me gusta leer”.

 

Manuel Tori, corresponsal para Italia y el Vaticano, en la Universidad Loyola Andalucía. Fotografía: CORDOPOLIS

¿Frescura o experiencia?

El corresponsal también dio mil y un adjetivos que se tienen muy en cuenta en la profesión, como ser honestos o pacientes, pero deja claro que lo más importante para ser buen periodista es “ofrecer algo”. “Si yo fuese jefe de la sección internacional de un periódico, ¿qué querría? Una historia, ¿no?, pues entonces vamos a ofrecer historias”.

Con ese ímpetu Manuel Tori consiguió ir subiendo escalones. Cuando acabó sus estudios en Sevilla empezó a escribir reportajes para revistas católicas italianas, después se fue para Lampedusa a cubrir la tragedia del 3 de octubre de 2013.

Luego estuvo en Normandía, donde escribió para El País por el 70 aniversario del Día de las Américas y entrevistó a supervivientes del desembarque de Normandía. Tras estas y muchas otras peripecias, empezó a trabajar desde Roma para Onda Cero. Poco después, se liberó un puesto para La Razón, donde comenzaría su carrera como corresponsal fijo en Roma.

¿Frescura o experiencia?, preguntó Manuel Tori a modo de conclusión. La respuesta fue: las dos. Frescura para contar las cosas como si nunca las hubieras visto y experiencia para poder hablar con seguridad sobre lo que tienes delante.

El profesional nos da un baño de realidad sobre el periodismo que nos espera fuera de la universidad y nos inspira para probar, ser arriesgados, tener insistencia, perseverancia, paciencia y, sobre todo, “ser nosotros mismos, así de fácil”.

Delia Vargas