Dónde nace la idea

Hace unas semanas, o meses quizá, un amigo mío me habló de un proyecto llamado El Camarote en el que unos locos, obsesionados por comunicar, querían demostrar al mundo su capacidad para trasmitir y acercar la realidad a todo tipo de públicos. Aunque no sepa cómo, ni siquiera cuándo ni en qué lugar surgió la idea, tengo la suerte de haber podido zarpar en ese viaje con ellos. Viaje al que ahora llamaremos La Nao, y en el que tengo la suerte de darte la bienvenida a lo que, a partir de ahora, bautizaremos como Historias de Vida.

Cuál es nuestro objetivo

Historias de Vida no será, ni mucho menos, una columna usual, de esas aburridas que nos encontramos en periódicos conocidos y que, tras leerlas, nos dicen más bien nada. Aquí, el protagonista no es el lector, ni mucho menos el escritor, incluso el tema del que hablemos tampoco será lo más importante si no lo acompañamos de algo más. Y es que, aquí quien manda, son los sentimientos, las experiencias personales y la interpretación que le damos a lo que nos rodea.

Quiero que Historias de Vida sea algo dinámico, que esté en continuo contacto con la realidad y, sobre todo, que sea un espacio que vaya más allá de lo superficial. Para ello, cada artículo traerá un pedacito de vida, es decir, una vivencia que invite al lector a reflexionar sobre un tema de interés actual. Bien sea mediante una entrevista, una historia, o cualquier otra experiencia, pero siempre con el objetivo claro de autenticidad que nos hemos marcado desde el primer momento.

¡Bienvenidos!

Para acabar el turno de presentaciones, mi nombre es Javier Tordesillas, aunque todos me conocen como Torde, y si tienes las mismas ganas y la misma ilusión que yo de empezar en esta maravillosa y diferente aventura, ¡bienvenido a Historias de Vida!

Javier Tordesillas