Elecciones. Const. Proceso en el que los electores designan sus votos a los cargos públicos en un sistema de democracia representativa (RAE, 2020).

Los primeros meses del año 2020 están dando más de un quebradero de cabeza. La aparición del nuevo virus de origen chino conocido como Coronavirus (Covid-19), la recta final del Impeachment de Trump, o la caída del avión ucraniano que partía del aeropuerto de Teherán, son algunos de ellos. Sin embargo, uno de los mayores acontecimientos de este año será saber quién es la persona que derrotará a Donald Trump. Si de verdad alguien puede derrotarle en estas elecciones.

El presidente estadounidense, al que parece que nada le pasa factura, se enfrentará el próximo 3 de noviembre de 2020 a su rival demócrata. Esta será la prueba final para ganar la Casa Blanca. Pero hasta ese día son muchas pequeñas victorias a reunir.

En primer lugar, debemos saber que las elecciones en EE.UU poco tienen que ver con las españolas. En el país norteamericano, las grandes campañas presidenciales comienzan meses antes del día electoral. Las candidaturas van apareciendo y cayendo durante el camino hacia la meta. El pistoletazo de salida oficial a las elecciones se dio el pasado 3 de febrero en los caucus de Iowa

¿Qué son los caucus de Iowa?

Se trata de la primera votación para elegir al candidato demócrata en las primarias del partido. Después de Iowa vienen el resto de estados, separados por varios días, se va votando hasta el 6 de junio. Este día finalizan las primarias.

¿Por qué es el caucus de Iowa tan relevante?

La respuesta es que, además de ser el primer paso oficial del proceso electoral, está extendido entre los medios y la ciudadanía estadounidense que el ganador o ganadora de este caucus en Iowa ha coincidido en muchas ocasiones con el elegido para que represente al partido en noviembre. Aunque nada podemos dar por sentado teniendo en cuenta que últimamente estas elecciones no hacen más que sorprender. En concreto, las primarias en Iowa tienen en particular varias cosas: quién vota y cómo se vota. Veamos esto.

¿Quién vota y cómo se vota?

Votan todos los miembros del partido demócrata que se registren para ello incluso un minuto antes del comienzo del caucus. Se vota en iglesias, colegios, bibliotecas o incluso casas de particulares en el Estado de Iowa. Cada candidato debe tener un 15% mínimo de votantes para poder participar (viability) (The New York Times, 2020).

Los representantes de cada candidato se presentan a los votantes y dan un pequeño discurso. Reunidos todos los votantes (incluso los que no lo tienen claro, uncommitted) se van separando en grupos por candidato. Formando un cuadrado, se abre la votación y las personas se mueven hacia el espacio asignado para el candidato al que quieran apoyar, formando así pequeños “montones” de personas. Los «montones» (candidatos) que menos personas tengan (por debajo del 15%) se van apartando de esa votación y las personas que rodeen a ese candidato poco votado, deben redistribuirse en los otros grupos (The New York Times, 2020).

Por ello, cuando votan en estas primarias deben tener en mente a varios candidatos o candidatas, para poder adherirse a otros grupos ( Reid J. EpsteinKeith Collins and Larry Buchanan, 2020) The New York Times.


Imagen explicativa caucus de Iowa. Fuente imagen: NBC

Tras pequeños recesos y varias rondas, se van moviendo de un lugar a otro hasta que haya varios candidatos severamente rodeados de personas. Entonces se distribuye en función de votantes y del estado un determinado número de delegados. Cuanto más votado sea el candidato más delegados se le asignan. Este artículo del New York Times, me ayudó a comprenderlo de manera muy sencilla, y este de BBC, no está nada mal. Hay que tener en cuenta que los caucus de Iowa son especiales y que no es un tipo de primaria al uso. No todas son así en EE.UU.


Si aún no queda claro y eres más de contenido visual, usa este video del Washington Post.


¿Qué ocurrió el pasado 3 de febrero?

Este año los caucus de Iowa no han salido a pedir de boca para los demócratas. El 3 de febrero, los ciudadanos se reunieron para votar y contra todo pronóstico, no se obtuvo ese mismo día un resultado por problemas técnicos. Medios, redes sociales y personalidades, estallaban contra el sistema reclamando resultados firmes. Esto le quitó credibilidad al partido demócrata y Trump no dejó pasar la ocasión para mofarse una vez más de sus rivales. Finalmente, los resultados comenzaron a hacerse públicos, a cuentagotas, la noche del día siguiente. Para los oficiales tuvimos que esperar tres días más.

Los datos fueron de todo, menos lo que se esperaba. Los principales candidatos eran Joe Biden, Bernie Sanders, Elisabeth Warren, Pete Buttigieg y Amy Klobuchar. Mike Bloomberg no se presentaba en ese estado. El favorito para encabezar el partido, a pesar de la dura competición, era Joe Biden. Según los analistas políticos es uno de los que más posibilidades reúne, teniendo en cuenta su trayectoria (vicepresidente durante la administración de Obama) y su carácter centrista.

El problema que rodea a Biden es que ha sido negativamente salpicado por su trato demasiado “cariñoso” con mujeres, los negocios de su hijo en Ucrania y la intervención de Donald Trump, que llevó al impeachment.

Sin embargo, Joe Biden no ganó esta primera votación en Iowa. Quedó cuarto. Proclamándose como ganador Pete Buttigieg, seguido muy de cerca por Bernie Sanders.


Fuente gráfico: The New York Times

Tras la publicación de los resultados, nadie se esperaba la victoria de Pete Buttigieg, alcalde de South Bend, un condado de Indiana. El candidato más joven está impresionando a EE. UU por ser públicamente desconocido previamente y haber saltado a la carrera para ganar en las primarias de Iowa. Pete es un candidato joven, con experiencia militar en Afganistán, poliglota (habla más de cinco idiomas, entre ellos, español) y abiertamente gay.

La victoria de Pete fue algo inesperado en comparación a la caída en cuarta posición de Biden, que se sabía que no sería un candidato fuerte en Iowa y tampoco en New Hampshire, lo que comprendí con la ayuda de la magnífica corresponsal del Washington Post, @doritoribio.

En New Hampshire, los resultados de las primarias del 11 de febrero fueron parecidos a los del día 3. No obstante, esta vez Sanders salió ganador muy seguido de Buttigieg. Biden, considerado uno de los favoritos, vuelve a perderse en el fondo de las encuestas.


Fuente gráfico: The New York Times

Una pregunta que puede surgir es: ¿Hay también primarias para el partido Republicano?

Sí, las hay. Pero no, no son como las del partido demócrata. Se simplifican en un debate de los diferentes candidatos seguido de una votación en papel por parte de los afiliados del partido (NBC, 2020) Este año no fueron una gran competición en Iowa y tampoco en New Hampshire… Estos fueron los resultados:

Primarias republicanas en Iowa


Fuente gráfico: The New York Times

Primarias republicanas en New Hampshire


Fuente gráfico: The New York Times

A pesar de que hace cuatro años en el partido casi nadie quería a Trump como líder, las cosas han cambiado desde entonces y dentro de su partido, nadie se atreve a decir algo en su contra.

Largo camino por andar…

Todavía queda mucho por delante, el próximo día 22 de febrero se celebran las primarias en Nevada, y pronto seremos testigos del Super Tuesday (3 de marzo) día tan icónico para los demócratas como el caucus de Iowa, pues se celebran ese mismo día primarias en muchos estados, entre ellos: California, Alabama, Arkansas, Texas, Virginia, entre otros.

Bloomberg, Warren, Biden, Klobuchar, Buttigieg y Sanders seguirán enfrentándose entre ellos en los próximos debates y primarias demócratas, hasta que uno o una salga nominado/a. Pase lo que pase, se espera que se apoyen en esa etapa final. Hasta ahora, más que darse abrazos, se han tirado dardos envenenados. No hay nadie asegurado o asegurada. Nada se puede dar por asumido o ganado. No pueden cometer el error de Hillary Clinton en 2016.

Por otro lado, Trump sigue teniendo muchas esperanzas, muchas posibilidades y muchos seguidores. Parece implacable a los escándalos, crisis y filtraciones.

Para los españoles, que vemos las elecciones desde lejos, en vista de los aranceles que Trump está imponiendo al campo español y la posible represalia a la Tasa Google, una presidencia alternativa podría significar una reducción del revanchismo con el que el presidente norteamericano se define (ABC, 2020).

Los estadounidenses deberán deliberar llegado su momento. Bueno, no todos. Hay lugares como por ejemplo Puerto Rico, que a pesar de ser territorio de EE.UU y los puertorriqueños ciudadanos americanos, no tienen acceso a voto en las elecciones. De la misma manera se rigen las Islas Vírgenes, que son consideradas territorio, pero no estado. Ciudadanos, artistas y activistas han defendido el reconocimiento en numerosas ocasiones. Nada ha cambiado desde entonces.

Parece ser que no todos los nacidos en U.S.A son igual de ciudadanos ni tienen el mismo valor. ¡Qué contradicción!

https://www.youtube.com/watch?v=EPhWR4d3FJQ

Valme Pardo